II - 2014

Edición - Año

XIII CONCURSO DE MICRORRELATOS "SAN SILVESTRE SALMANTINA"

El jurado del XIII concurso de microrrelatos San Silvestre Salmantina estuvo integrado por:

  • Daniel Escandell Montiel. Profesor de la Facultad de Filología de la Universidad de Salamanca. Presidente del Jurado.
  • Sigifredro Crego Martín, Profesor de Secundaria de Lengua y Literatura.
  • Alberto Marcos Guillén. Responsable de redes sociales institucionales de la Universidad de Salamanca.
  • Sofía Vicente Fiz. Bibliotecaria de la Universidad de Salamanca.
  • Jerónimo Hernández de Castro. Corredor veterano y funcionario de la Universidad de Salamanca, que actuó como secretario.

El jurado reconoció la excelente participación en esta XIII edición, en que no solo se mantiene la tendencia al alza de los relatos presentados cada año, sino que su número se ha incrementado de manera extraordinaria pasando de los 369 relatos de 2024, a los 611 de esta edición.
Otro aspecto significativo fue lo ajustado de las votaciones pues, en los puestos con derecho a premio en metálico, se produjo un triple empate entre los votos obtenidos y el número de jueces que los votaron, que tuvo que resolverse por el voto de calidad del profesor Escandell, presidente del jurado. Una muestra más de la igualdad en los relatos más valorados es el texto que merece la mención especial, que no consiguió entrar en el podio final por un solo voto de diferencia.
Se indican a continuación, los relatos destacados y la relación de otros que también obtuvieron votos del jurado. Su publicación en la revista, como se establece en las bases, queda condicionada al espacio disponible y que en esta edición se realizará exclusivamente en formato digital.

Primer premio

SAMIA CORRE
Ana Fúster Martínez

Samia corre. Desde siempre. Con hambre. Sin padre. Con una madre para seis hermanos. Sin zapatillas. Con el sol de Somalia desplomado en los hombros. Sin hiyab. Con miedo a los soldados. Sin querer oír las amenazas, los insultos. Con el dolor ya convertido en suela. Sin ambiciones. Con el tesón de atleta.
Corre. Porque correr lo es todo.
En Pekín 2008 Samia cruza la meta sola. La última. Las piernas de las mujeres de todo un continente son su oro.
Pero la arrolla el sueño. Quiere más. Hay un mar que, dicen, separa la miseria y la gloria. Se hacina en la patera. La falacia de Europa devora su juventud entre olas. Indiferente, ni se molesta en eructar su cuerpo.
Sobre el fondo, entre pecios de galeras y cayucos, Samia sigue corriendo. Porque correr lo es todo.

Segundo premio

«El africano»
Miguel Ángel Gómez Martín

Mientras volaba sobre el empedrado de la Plaza Mayor, recordaba el polvo y las casas de adobe de su tierra. Cuando atravesó el puente del Tormes se vio con siete años transportando pesados bidones de agua desde un pequeño pozo a nueve Km de su hogar. La esplendorosa belleza del Palacio de Monterrey le llevó hasta la austeridad de su poblado y vio claramente como su familia de ocho miembros dormía en el suelo de una humilde vivienda.
Y en otro rincón, ya con el único sonido de sus pasos, el aire gélido mezclaba los olores del mercado que evocaban las escasas raciones de mandioca en el valle del Rift.

Entró victorioso con una diferencia descomunal.

¿Una victoria fácil y sin esfuerzo? preguntó el periodista.

- .Sí... "fácil".

Tercer premio

La meta
Raúl Clavero Blázquez

Desconcertados, al no encontrar la meta allí donde nos prometieron que estaría, no tuvimos más remedio que seguir corriendo. Con la caída de la noche, los más rezagados comenzaron a desfallecer. En los primeros días cubrimos con cadáveres las aceras de todas las calles, y pasaron varias semanas hasta que, por fin, nos decidimos a buscar la línea de llegada fuera de la ciudad. En apenas diez meses, sólo una docena de atletas resistíamos en carrera, un número que se había reducido a tres al cumplirse el primer aniversario del pistoletazo de salida. Y ahora, que ya han pasado seis años, ahora que estoy solo, empiezo a pensar que la meta no existe, que nos mintieron, y que quizá, ya nunca las carreras vuelvan a ser como antes. Pero, a pesar de todo, yo sigo corriendo, ¿qué otra cosa podría hacer?

MENCIÓN ESPECIAL DEL JURADO

GENIO Y FIGURA
Rosendo Gallego Menárguez

Un anciano campeón de la San Silvestre se estaba muriendo en su lecho y olió de pronto el aroma de sus buñuelos favoritos: los de calabaza. Reunió sus escasas fuerzas, se dejó caer de la cama y, poquito a poco, apoyándose en la pared, salió de la habitación. Reptando como un indio, alcanzó, jadeante, la cocina. Si no hubiera sido por su delicada situación, le habría parecido llegar al cielo: en la mesa había una montaña de buñuelos de calabaza. ¿Sería un detalle final de su abnegada esposa para que él dejara feliz este mundo? Con un sprint supremo, se abalanzó sobre los buñuelos, alargó su mano temblorosa, y ya estaba a punto de comerse uno, cuando apareció su mujer por la puerta y le sujetó el brazo diciendo:
―¡Fuera de aquí, fiera, que son para el funeral!
***

Relatos participantes

Valio la pena

Christian Burnham

Había practicando, lo había estado haciendo hace mucho tiempo. Su padre había competido años atrás y su antes que el, en su familia casi era una tradición. Al principio le fue difícil, no era tan dedicado, prefería salir con amigos. Creía que no tenia oportunidad para ganar así que no se esforzaba. Entre las cosas de su padre vio una foto de el al terminar la carrera. Su padre lo vio y le contó que lo había pero nunca gano. Si no ganaste ¿Porqué sonreías en la foto? preguntó. Su padre dijo que la razón era que lo intento y llegar al final sin importar el lugar, valía la pena. Practico hasta que llego el día y entonces recordó lo que su padre dijo, con cada gota de sudor que caía él recordaba que llegar valía la pena y al final se dio cuenta que en verdad valía la pena.

A Mi Señal

Raúl Antonio Alvarez

Todo sucede antes de que esa gota, que es mucho más que sólo sudor, caiga al suelo. Antes de que tantas horas de entrenamiento, tantas vueltas a la misma pista, tantos jadeos, tantas pruebas para reducir mínimos números, encapsuladas en esa esfera, estallen en la arcilla al unísono con la pistola que lanza la pólvora al aire. El punto de fuga se extiende frente a ti por toda la pista, sabes a donde tienes que llegar, sabes que el reloj te mira y se encoge. Todo sucede en ese pequeño instante cuando sacas todo el aire de tus pulmones y tu cuerpo se prepara para explotar y volar, cuando todo el bullicio a tu alrededor se silencia; es ahí cuando sucede, en un instante y es el momento de demostrar aquello por lo que has perdido el aliento, el sueño y has dado tantos días. En sus marcas, listos… fuera.

ESCAPE

Juan Carlos Doblado-Vizcaíno

En la salida.Se enfundó en si mismo y sin pensarlo tres veces decidió correr. Le sopló al aire,resistió a las palabras de ánimo y se tocó el dorsal como buscando ayuda divina.Aquella mañana triste y Salmantina lo devolvió a otro lugar que ya no recordaba, perdió el dorsal en el camino pero corriendo alcanzó la vida. Después, llegó la meta.

DESCONEXIÓN

ROSA DE LA FUENTE MERINO

La gente me mira raro cuando salgo de casa en pantalones cortos bajo la lluvia a correr, me dicen correr por correr sin que nadie te persiga, ¡que cosa mas absurda!… pero yo no salgo a correr, yo salgo a sentirme libre cual corzo o liebre por el monte, dejando mi mente en blanco, intentado superarme cada día, para al llegar diciembre correr la San Silvestre, para despedir el año orgulloso de superarme a mi mismo cada día. Correr por sentirme bien y si un día me persiguen pues correré estando preparado.

La costumbre rota

Vicente Pérez Masedo

II CONCURSO DE MICRORRELATOS DE LA SAN SILVESTRE SALAMANTINA

LA COSTUMBRE ROTA

Salamanca. Siempre, cuerpo que anhela no ser torpe, corro la San Silvestre Salmantina. Viejo y deleitoso ejercicio. Amada y cierta Salamanca. Bajo la cúpula acogedora y límpida de su cielo. Ante mi alegre sorpresa cuando me adelanté a mí mismo, di por supuesto que este año, rompiendo mi inevitable y gris costumbre, no acabaría el último.

Nos Dan Las Uvas

Miguel Ángel Pérez García

Sorprendió a todos corriendo vestida de calle. Salió tarde pero no paraba de remontar posiciones; en llano o pendiente cada vez más corredores iban viendo su espalda. Encaró la recta final resoplando sobre el grupo de cabeza. Cuando se llevó por delante la cinta de meta sacaba cinco metros al segundo clasificado. El público se abalanzó sobre ella, que no paraba de revolverse, tratando de alcanzar el portal y gritando: “¡Soltadme!¡No os voy a dar ni una!¡Con lo que me ha costado conseguir uvas para todos!”.

La vida desde mis ojos.

David Domínguez Parrilla

Quisiera tener varias sonrisas de recambio para poder ahogar en sal las lágrimas que anegan mi alma.
Yo siempre he permanecido aquí, en mi barrio, en mi casa, en mi cama, postrado por esa enfermedad que me robó la vida sin apenas haber tenido tiempo para saborearla como merece.
Para mí los días y las noches se suceden tras la ventana en una letanía confusa que nunca tuvo principio y que supongo nunca alcanzará un final.
Y en esa sucesión de horas, en ese desfile interminable de minutos, a veces acierto a recordar un viejo sueño que se repite cada vigilia sin que logre asirlo a la memoria, una fugaz idea que alumbra el firmamento de mi nada.
La meta.

EN LA SALIDA

África Iglesias Barberán

– ¡Suerte compañero!
A mi lado, cientos de caras desconocidas. La multitud se congrega en el Paseo de San Antonio para comenzar la carrera. El cartel anunciador: La aclamada San Silvestre Salmantina. Meses atrás, la ilusión comienza a rondar nuestras cabezas. El entrenamiento se hace duro. Fuimos a comprar unas zapatillas de correr para el más pequeño, de tan solo 9 años de edad, sería la primera vez que corriera en solitario. El mayor, de 11, apuntó en el calendario del año siguiente la próxima carrera. Mi mujer corre a mi lado. La única cara conocida. Los dos cronometramos 00:00 y calentamos brazos y piernas. Pegamos nuestros dorsales.
Hoy cumplo 20 años corriendo en tu carrera, Salamanca, y aún recuerdo, cuando corro por entre tus calles, mi primer año, tan lejano, que se repite. 10 kilómetros por delante. El corazón me vuelve a palpitar. La miro. Me persigno. Un disparo.

Entrevistas

Cristina Gimenez Barrera

Estoy nervioso. Van a dar la salida. ¡Cuánta gente! Hace un año que llevo esperando este día. ¡Un año! Todo ocurrió cuándo decidieron trasladarme. A mí, un reportero especializado en retransmitir los horrores más sangrientos, me enviaban a deportes. ¿Deportes? Con lo que me aburrían. Para encontrar un poco de paz, se excusaban los jefes. Yo creo que me estaba volviendo loco y lo notaban. Y yo no quería aceptarlo. Y fue en esta carrera, justo hace un año, que la conocí. Un dorsal aleatorio a entrevistar y terminé prometiendo cuidarme. Si lo cumplía nos teníamos que encontrar justo aquí, en la San Silvestre Salamantina, un año después. Me sorprendí comprándome unas deportivas y descubriendo caminos. Me sorprendí volviendo a apreciar el silencio. Mientras aumentaban los metros en mis piernas disminuyan las pesadillas. Y aquí estoy, preparado. Ahora sólo falta que aparezca, correr, y, por fin, besarla.

El final del camino

Pablo Montañana Pomares

Miramos a nuestro alrededor: estamos solos. Escuchamos voces que no comprendemos. Hay todo un camino por delante de nosotros y, sin embargo, no sabemos qué nos depara. De repente, en la muchedumbre, en un entrechocar de codos y hombros, nos impulsamos hacia adelante. Cientos de personas nos animan y parecen conocer un futuro que hemos de alcanzar zancada a zancada: no nos vale su testimonio, hemos de conquistarlo con sudor. Las fuerzas, rebosantes al inicio, flaquean conforme el final se acerca. Pero nadie tira la toalla, seguimos mientras quede aliento. Unos llegamos antes, otros más tarde, pero recorremos el camino juntos: porque lo que nos une, lo que nos importa, es saber que concluiremos el recorrido en un abrazo con los nuestros.

¡Corre, salmantino, corre!

Taide Fleitas Navarro

Corría sin darme apenas cuenta de que a cada zancada volvía a estar un paso más cerca del principio. Mis piernas iban abriéndose hueco sobre las baldosas que se liberaban de otras estelas. Hacía tiempo que había cejado en mi empeño por sentir la música, por controlar mis inhalaciones, por escuchar mi propia voz interior, aquella que me animaba y me desalentaba por momentos, y me había dejado arrastrar por el calor de los miles de salmantinos que vitoreaban a cada paso. Caras que no había visto nunca y que, sin embargo, allí estaban, insuflándome ánimos ¡a mí!, un simple número de cuatro cifras que corría en círculos sin sentido. Parecía absurdo, pero yo me decía que correr es de cobardes solo cuando intentas escapar de algo y para mí, bueno, para todos nosotros, el objetivo no era huir sino volver en el menor tiempo posible.

48 minutos

Letícia Álvarez Lorenzo

Superar su propia marca. No; nunca se trató de competir contra los demás corredores. En cada carrera, corre contra si mismo y contra el tiempo.
Al girar después del parque, la vio. Llevaba el dorsal 14 y posiblemente tuviese roto algún hueso de la mano. Saltaban las lágrimas de sus ojos. La ayudó a levantarse. En la otra mano faltaba piel, toda rascada.
La agarró del brazo y corrió con ella hasta la meta. Al atravesar la línea, miró su crono y pensó en su marca personal. «El próximo año», se dijo. «El próximo año».

Difícil de entender

Javier Cruz Ferrer

Difícil de entender
Radio: “la temperatura prevista para la San Silvestre Salmantina será entre 5 y
6 grados. La sensación térmica 3”.
Pocas cosas ves……… tan positivas y gloriosas en el mundo de hoy…. El esfuerzo anónimo, el frío, el calor,…….. la sed, el cansancio, el músculo………………………el dolor.
Sufres, te sacrificas, buscas un tiempo donde no lo hay……. Sellas tus labios
cuando alguien exclama: ¡No tengo tiempo!, ¿yo? ¿correr? …………. Piensas: a las 6 (antes del trabajo), a la hora de comer; a las 8 (nada más acabar de
trabajar)……… De soltero, de casado, sin niños, con ellos………. A veces, agónico, mascullas: ¿es esto lo que crees querer?
Pero para quien lo internaliza……….. hay recompensa. La inmersión en la
Naturaleza. La superación, la lucha sin cuartel…………. la entrega………….. íntima, semisecreta. Tú fuerza mental………. que incrementa, los problemas que vences……………….. al depositar, finalmente,…….el pie en la meta…..
Definitivamente: diferente…….. esencia…… del ser………………difícil de entender.

LA DUEÑA DE MIS SUEÑOS

JUAN CARLOS BLANCO GONZALEZ

Bullicio y alegría, en un abrazo, se aliaban para perderme en la danza de mis pasos, y mi mente se dejaba llevar por las calles.
Bajo mis ligeras zancadas, el duro asfalto, testigo de películas sin imágenes y libros vacíos, pero con la motivación que mueve a cada corredor.
Con las primeras gotas y con el cansancio acechando, divisé a lo lejos una silueta. Decidí apretar el paso para alcanzarla. Paso a paso, se fue tejiendo un finísimo hilo, que nos unía.
Inexplicablemente, una voz interior me susurraba que no apretara el paso, me encontraba cansado. Ella siguió adelante, con la promesa de vernos en la llegada. Esas zapatillas de colores alegres, no se me borrarían de la mente.
Con premura entré en el colegio. Caras conocidas, muchas zapatillas, pero ninguna como las de ella. Esas zapatillas coloridas y relucientes, sólo podían pertenecer a la dueña de mis sueños.

Luz de Esperanza en Clave de Paz

Desirée Sanchez Marín

Ahora, en este instante vamos a despedir el 2014 corriendo la San Silvestre. Somos tantos, cada pueblo, cada ciudad del planeta la celebra este año, será recordada como una travesía histórica. Llevamos camisetas fotónicas para dar Luz de Esperanza a toda la Tierra para el Año Nuevo que entra.
Mientras corro, con cada zancada, voy dejando atrás un año de paro, gritos desesperados, injusticias legales y un río de lágrimas.
Avanzo, respiro, soy, creo y proyecto en la pantalla de la realidad un nuevo mundo para mí y para todos. Cruzo la senda de los miedos, subimos la cuesta del sufrimiento, y por fin llego al comienzo de la Gran Avenida de la Libertad.
Ya vemos la meta, entonces todos proyectamos nuestra luz y nuestra sombra en la carretera, al unísono grabamos una estela de sueños sonoros en la estratosfera en clave de Paz.
-¡Ya lo hemos conseguido!-

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27 DE DICIEMBRE DE 2026