27 DE DICIEMBRE DE 2026

Caben tantas cosas en media hora de carrera.

Salí de aquella meta con ninguna otra intención que no fuera la de llenar de aire salmantino mis pulmones y alimentar mis ojos con los aromas de un frío invierno. Y entonces la ví a ella, corriendo a destiempo e irradiando magia por toda la carrera. Y me enamoré, y a los quince segundos me sentí inexperto cuando vi que aquel anciano me ganaba distancia con ganas. También lloré cuando mis piernas pedían a gritos que parase. Me eché a reír cuando reconocí entre los corredores a mi mejor amigo de la infancia. He sentido como mi piel se erizaba al cruzar una meta. He partido de un punto de partida y lo he sobrepasado.

Y es de verdad, lo juro, Y sin embargo, me costó un mundo entenderlo. Y es que caben tantas cosas en media hora de carrera.