27 DE DICIEMBRE DE 2026

Recuerdo la primera edición, en el orwelliano 1984. Apenas erais cuatrocientos participantes y la carrera pasaba delante de nuestra casa en Delicias. Yo tenía nueve años y, pese a los gruesos guantes, te aplaudí con todas mis fuerzas.
Cambiaron el circuito, pero siempre había ánimos para ti. Yo estaba tan orgulloso que me acabé enganchando al deporte. Recuerdo con inmensa gratitud los domingos corriendo en Salas Bajas. Con los años cogí nivel y acabé ganándome una plaza en los primeros cajones de salida.
Y así fue resbalando la vida. Ya no corrías, pero ningún año te perdías a tus nietos en las carreras infantiles. Después, me esperabas en San Antonio y mi primer abrazo al cruzar la meta era para ti.
En este año de distopía que nos ha obligado a reescribir la historia, la carrera será virtual. Mi abrazo también. Allí donde estés, gracias por haberme inoculado este veneno.