27 DE DICIEMBRE DE 2026

Yo no corro.
Y un día al año, me bebo todo ese valor deportivo de un trago y corro. Me invade el espíritu único de esta fecha a la que yo coso las bases de mi participación. Me calzo las zapas, me uno a la fiesta. Salgo desde el centro y sonrió cuando suena la señal. En realidad ando más que corro. Somos muchos. Nos miramos, sonreímos. En solo dos minutos soy cola de carrera. No estoy en el pelotón. Acompaño a la moto que anuncia el final. Me da igual. Corro. Y con cada zancada abandono un día malo de este año pasado, un enfado, mil lágrimas, cientos de miedos. Con cada aliento, algo superado, una risa, una caricia regalada. Al llegar no he perdido solo el aliento. He perdido esa mochila llena que arrastraba. Voy ligera. Parto de cero con la llave de nuevos 365 días regalados.