Desde que te conocÃ, no pude evitar sentir una gran atracción por ti. Pero no me atrevÃa a dar el primer paso, debido a nuestra diferencia de edad. Tú, a punto de cumplir los treinta y yo, un veinteañero sin experiencia. A mà me gustaba juguetear en las distancias cortas, pero tú me imponÃas respeto. Pese a las dificultades, no deje de observarte para conocerte. SabÃa que estábamos hechos el uno para el otro. Que, en algún momento, nuestros caminos se cruzarÃan.
Ha pasado el tiempo, ahora tengo la preparación necesaria para ir a tu encuentro. No me dan miedo tus treinta y seis años. Hoy, he decidido que nos veamos cara a cara. No buscaré excusas. Lo importante es disfrutar sin importarnos el tiempo. En el instante que encaro el Paseo de San Antonio, y te veo ahÃ, sé que ha valido la pena correr la San Silvestre Salmantina.