Correr la San Silvestre,más que una obsesión por ganarla,era una manera de entrenarse para sortear la amenaza.
Habíala corrido sin interrupción y su hijo;fiel animador desde su nacimiento,únicamente pudo preguntarle hasta apenas en la quinta participación cuando pudo hablar.-¿ Pá,porqué corres tanto?
El,calentando para unirse luego a los demás,sujetándolo de los hombritos respondióle-Hijo porque hay que estar preparados para ganarle a las balas por si aquellos llegan disparándonos para sacarnos del rancho como me lo han anunciado.- Le había contestado y hoy,treinta y pico de años después en que su padre(hoy abuelo)calentaba para unirse a los más de cinco míl atletas,aquel niño(hoy hombre)le hízo la misma pregunta-¿Padre,porqué sigues compitiendo en ésta carrera y a sus años…?
-Hijo,porque a los aquellos nó se les ha dado la bendita gana de llegar a sacarnos-Respondióle.