Paloma Pérez retransmitiendo en directo desde el cielo de Salamanca. De nuevo presenciamos un fenómeno humano curioso. A diario los vemos caminar por la ciudad, solitarios, cada uno en su dirección, a su ritmo, pero hoy es el día en que corren juntos en formación. No hay peligro aparente, ni persecución ni presas.
Primero se reúnen de forma caótica, voces, gritos y risas. Colocan extraños símbolos en el pecho, beben líquidos que incluso comparten entre ellos. Están contentos y amigables. Después, tras un sonido, comienza la migración, corren y todos se detienen en en el mismo sitio como si llegaran a un gran nido familiar.
Las últimas informaciones científicas apuntan a un sentimiento de bandada inusual en esta especie. Aunque sea una vez al año aleteamos a los humanos, ¡volad juntos y que sean muchas más!