Llevaba tiempo preparándose en secreto para la carrera con entrenamientos furtivos cuando él no estaba en casa. Estaba cansada de gritos e insultos, de amenazas y desprecios y tenÃa que escapar antes de que llegaran los golpes.
Se sentÃa protegida entre la multitud. Apretó los dientes, aceleró en la recta de meta y siguió corriendo sin detenerse a mirar atrás cuando cruzó la lÃnea de llegada. Para ella no era el final de una carrera sino el principio de una nueva vida en libertad.