27 DE DICIEMBRE DE 2026

Lo ve salir del portal con sus zapatillas descosidas y un chándal más grande que él. Y se le pierde de vista mientras bajan corriendo la calle.
Horas después vuelven los dos, él subiendo la cuesta, la cara roja y el flequillo empapado de sudor. Ella, también cansada por su entrenamiento, le sonríe y le abre el portal. Él, suspicaz, la mira con sus enormes ojos oscuros y desaparece a todo correr escaleras arriba.
Ha intentado hablar con sus padres, llegados de algún país en conflicto. Aún no hablan bien español y desconfían.
Está convencida de que el chaval tiene aptitudes. Cada día intenta abrir pequeños huecos para ganar su confianza. Pero mientras no domine el idioma, para él seguirán cerradas muchas puertas. Incluidas las deportivas.
Es una dura carrera de fondo. Pero seguirá insistiendo. Convencida de que él se colgará muchas medallas en un futuro no muy lejano.