Nuestra historia empezó unos seis meses antes de la carrera, cuando nos vimos en el parque y esa misma tarde volvimos a encontrarnos, cuando todos los dÃas a la misma hora, hiciera el tiempo que hiciera, dejó de ser una coincidencia.
El dÃa antes de que todo cambiara estuvimos cenando juntos. Entre las mariposas que se juntaron allà estaba Murakami, Relatos salvajes y el maratón de Valencia del año pasado.
Por eso hoy, a pesar del dolor y la rabia que siento, me he puesto las zapatillas que me regalaste y correré para estar contigo.