Era principios de diciembre cuando empecé a preparar la esperada carrera de San Silvestre anual. Muy emocionado, comience a repartir preparar la estrategia de entrenamiento.
Como era habitual cada año salÃa a correr con mi perrita Aika, que me acompañaba siempre a todos los sitios a entrenar.
En la mañana del veintiocho de diciembre, cuando faltaban tres dÃas para la carrera, subiendo una loma, comienzo a llover muy fuerte, con bastante intensidad. Pasándola zona de pichis, pasando un estrecho, hubo un desprendimiento de tierra que nos atrapo. Aika consiguió salir ilesa del desprendimiento, pero yo, no tuve la misma suerte. Llame a los servicios de emergencia y me llevaron al hospital. Me diagnosticaron una luxación en el hombro derecho y un par de costillas rota.
Esto querÃa decir que por primera vez en quince años no participarÃa en la carrera de San Silvestre.