Tener un hijo adolescente puede ser complicado hoy en dÃa. O siempre lo fue, no lo sé. Hoy, 1 de enero, sólo sé que tengo agujetas. Agujetas en las piernas debido a la carrera de ayer. Para alguien que no suele correr supuso todo un reto y dejó en evidencia mi falta de ejercicio. Agujetas también la tripa. Desde la elección de los disfraces hasta el momento de quitárnoslos recordando la carrera no pude parar de reÃr. Y agujetas en el corazón provocadas por cada pellizco que me daba al ver correr al lado a mi hijo, un apasionado del atletismo que no dudó en ir a mi ritmo y animarme. Como ya he dicho, tener un hijo adolescente puede ser complicado hoy en dÃa. Por eso decidà correr con él por nuestra ciudad. Ese rato no ha sido suyo y mÃo, hemos hecho que sea nuestro.