En casa siempre hacemos deporte: nadamos, jugamos a baloncesto, corremos… Por haber llegado a la meta el año pasado, mi mamá me regaló una cinta de pelo para mi próxima San Silvestre. Pero este año no podré llevarla, aunque tampoco sé si tendré fuerzas para acabar el recorrido, hay dÃas que estoy muy débil. Y es que estos últimos meses voy con un pañuelo en la cabeza. Mi papá le hace un nudo divertido y asà lo llevo como los piratas. Espero que no se rÃan de mà por correr con él.
En la lÃnea de salida, Carolina cambia la timidez por una sonrisa al ver a todos sus compañeros de clase preparados con el dorsal y un pañuelo como el suyo.