27 DE DICIEMBRE DE 2026

Después de todo el otoño entrenando duro seguro que mejoro mi puesto en la categoría “Veteranos H” del pasado año. Mis hijos me animan a pesar de mi avanzada edad aunque tienen miedo que me caiga y me rompa la cadera. Llegó por fin el día: Me he levantado temprano, he tomado un buen desayuno y me he puesto mis zapatillas de la suerte. Antonio me acaba de mandar un wasap para quedar antes y calentar un rato. Me monto en el ascensor y para mi sorpresa se queda parado entre el cuarto y el quinto, yo, que siempre bajo andando. Afino el oído pero no se oye nada. ¡Socorro, socorro! digo primero en un tono bajo, que voy poco a poco subiendo. Me siento ridículo gritando, así que me callo. Intento llamar pero nadie me coge el móvil, deben de estar todos preparándose para la carrera.