Después de todo el otoño entrenando duro seguro que mejoro mi puesto en la categoría “Veteranos H” del pasado año. Mis hijos me animan a pesar de mi avanzada edad aunque tienen miedo que me caiga y me rompa la cadera. Llegó por fin el día: Me he levantado temprano, he tomado un buen desayuno y me he puesto mis zapatillas de la suerte. Antonio me acaba de mandar un wasap para quedar antes y calentar un rato. Me monto en el ascensor y para mi sorpresa se queda parado entre el cuarto y el quinto, yo, que siempre bajo andando. Afino el oído pero no se oye nada. ¡Socorro, socorro! digo primero en un tono bajo, que voy poco a poco subiendo. Me siento ridículo gritando, así que me callo. Intento llamar pero nadie me coge el móvil, deben de estar todos preparándose para la carrera.

27 DE DICIEMBRE DE 2026