27 DE DICIEMBRE DE 2026

Allí hace frío. Me han preparado durante meses, desde que anuncié el viaje. —A ver si encuentras la rana y te sacas la carrera de una vez— me han dicho. No entiendo qué quieren decir. Soy de muy lejos y he preparado el viaje a ciegas, como suelo hacer.

Aquí estoy, iluminado por un majestuoso dorado que va despuntando a medida que pasan las horas. Paseando por un puente que me separa —o me conecta— con mi casa, muy lejos de aquí.

Aunque, lo más impresionante fue el traqueteo de la piedra, el vaho azulado y energético y miles de corazones agitados. Me sorprendió una carrera que parecía milenaria; que disfruté, que correré y que, estoy seguro, abrirá paso a un gran año. Encontré la rana.