27 DE DICIEMBRE DE 2026

Participar en la San Silvestre Salmantina era la ilusión perseguida desde hacía tiempo y… ahí estaba. Sentía una especie de emoción en el pecho que se le antojaba pura felicidad.
Recordó los momentos de esfuerzo, tesón, incertidumbre, querer rendirse, tomar aire y regresar la confianza empeñada en sus posibilidades.
Sin previo aviso, alguien acompasó el paso a su ritmo. Aquel rostro le resultaba familiar. El extraño dibujó una tímida sonrisa y él, supo quién era.
Evocó la noche de fiesta, velocidad excesiva, el vehículo precipitándose al vacío. Luego, el profundo rencor hacía el amigo que conducía.
El duro entrenamiento se llevó la amargura que ¡tanto le había consumido! Ahora, la pierna biónica le permitía realizar lo que imaginó imposible.
Le devolvió la sonrisa y siguieron corriendo.
Uno al lado del otro, alcanzaron la meta Se abrazaron eufóricos y tuvieron la certeza de haber cerrado las heridas del corazón.