27 DE DICIEMBRE DE 2026

Tantas horas pedaleando en La Vuelta a España, me pasaban factura. Llegaba al hotel con la mirada dolorida, el cuello contracturado, caminando como si fuera sábado de madrugada. Y encima, echado sobre la cama, me esperaba un mapa que urgía consultar; repasé cada comarca, y sus puntos peligrosos.
Ahora, después de unas merecidas vacaciones, controlo el recorrido de la carrera de -las tres eses-, ¡La San Silvestre Salmantina! Atrapado por su popularidad comienza mi duermevela, y el comportamiento de mi mujer; ninguno ayuda.
Puesta en jarras, o apoyada en la almohada, no deja de aconsejarme. Coincido con ella en que ser de allí no es cualquier cosa. Y le repito lo especial que es su tierra, y ella.
Anoche, víspera de la carrera, lo celebramos cenando en la plaza. Fue estupendo
aunque hoy pedalee el último. El marisco que nos recomendaron, no resultó tan fresco. Qué nochecita. Y qué cuerpo.