27 DE DICIEMBRE DE 2026

¡Que grande eres gordo! Samuel volvió hacia atrás la cabeza; su corazón -ya relajado- volvía a latir con fuerza. Dani -con una amplia sonrisa- se alegraba por la buena carrera que hizo en la San Silvestre.
Cinco años atrás, no eran tan amigos. Sin poder evitarlo, llegaron a su memoria unos recuerdos de esa época; que se quedaron grabados de forma indeleble. Tampoco pudo evitar que se escaparan dos lágrimas, que resbalaron lentamente por sus mejillas. Su amigo -un niño enjuto y agresivo- no paraba de acosarle, e incluso lo insultaba, llamándole: ¡Gordo imbécil! Aunque eso formaba parte del pasado; atrás quedaron sus complejos. El deporte lo había convertido en un joven fuerte y atlético.
Se miraron durante unos segundos; en sus ojos no había el menor atisbo de rencor; sellando su amistad con un sincero y afectuoso abrazo.