“¿Esto será un calambre? Que molestos esos pitidos. Y que olor tan raro. Estoy como flotando. ¡Ah, sÃ! Pensaba en que ya debe faltar poco para Navidad. Por fin voy a correr la San Silvestre. El año pasado tuvo un recorrido muy chulo. Los participantes cruzaron el Tormes y el centro histórico. Alba, mamá y yo nos quedamos por la zona de la Universidad para ver pasar a papá. HabÃa muchÃsima gente animando. Ayer, al volver de Candelario de visitar a los abuelos, papá me prometió que este año irÃa con él. Me encuentro tan débil que tendré que entrenar mucho. Uf, me pica un ojo. ¿Por qué no puedo mover la mano?â€.
−Alba, mira: Raúl ha movido un ojo. Rápido, avisa a la enfermera.
−Mamá, por favor, no empieces. Solo es un movimiento espontáneo. Te lo hemos dicho mil veces.