27 DE DICIEMBRE DE 2026

Carlos corría en el San Silvestre por primera vez. Se había preparado durante todo el año y por fin había llegado el día. A mitad de recorrido, jadeaba cuando vio de reojo que una hermosa joven de su edad caía al suelo. Por un momento pensó en la carrera, pero frenó y se acercó a ella.
Han pasado ya diez años de aquel día y, de nuevo en la meta, Carlos mira esta vez a su hijo: “¿Preparado?”. Y los tres se miran, se sonríen, y comienzan a correr.