27 DE DICIEMBRE DE 2026

Mientras corro, la incomprensión de mis motivos recorre a todos los que me rodean, que solo ven las agujetas, el dolor y el cansancio acumulado. Invisible a sus ojos vendados de cortoplacismo, está la satisfacción de cumplir el propósito que a enero de este año, me marqué realizar el último domingo del mismo.

Cada zancada me acerca más la meta de la autorrealización, y pese a que cada día de estos 70 años vividos me pesa como una losa, me regodeo en el dolor de cada paso, en el pinchazo de esa rodilla que pensó que no volvería a trabajar , en la sal de unas lágrimas de emoción. Porque me he permitido condimentar una vida inacabada.

A mitad de camino solo me quedan fuerzas para andar, pero dadme tiempo, y llegaré, dadme tiempo, demostraré que las agujetas se van a los días, pero la satisfacción, se queda para siempre.