Este año iba a ir a por todas, era su año. Pero el recorrido fue modificado de forma totalmente inesperada: La carrera serÃa virtual.
QuerÃa participar, asà que realizó su inscripción online. Hace semanas tiene descargada la app creada para la SanSil, con la que cada paso serÃa efectivamente registrado. Cada corredor era libre de escoger modalidad, guardando la distancia de seguridad pertinente. Los kilómetros, los mismos para todos.
El dorsal con su número impreso aguarda en un cajón del armario, escoltado por sus calcetines de la suerte. Las mallas y la camiseta oficial ni se las prueba, no se atreve; en reposterÃa sà que superó su marca personal.
En la mañana de la carrera las zapatillas esperan inquietas para reanudar sus pisadas suspendidas.
De repente su móvil se ilumina con la entrada de un SMS: ‘La app ha detenido su ejecución. Reinicie sistema para continuar’.