27 DE DICIEMBRE DE 2026

–Mañana voy a correr la Maratón de Nueva York –dijo Lucia, regalándome la sonrisa más honesta y cómoda que le podía ofrecer al despistado que le había invitado a un café después de tropezar con ella por ir mirando el móvil.
En su mirada había determinación, pasión, corazón y ambición que se podía confundir con amor. Y en la pequeña sonrisa que se le escapó, justo antes de abrazar el café con sus labios, observé que en su alma, había algo de historia…algo que tenía que ver con sus inicios.
–¿De dónde te viene el amor por correr? –interrogué con la expectación de un niño que pregunta por primera vez “de dónde vienen los niños”.
Y ella, recordando su primera vez, me contestó:
–De la San Silvestre Salmantina.
Un año después, aquí estoy. Donde empezó todo para ella. Preparado para correr mi primera carrera. Esperando a que ella… tropiece conmigo.