Seguro que en La Moncloa ya van a servir la cena de Nochevieja. ¿Me estarán esperando? Y yo aquà vestido de cantante glam de los ochenta. Hay que ver… Una carrera el último dÃa del año. Ni por ésas te libras siendo presidente: ni vacaciones ni tiempo libre. Pero a la gente le anima verme correr, porque me ven cansarme y sufrir —que es lo que quieren— aunque sea el último dÃa del año. Voy a dejarme perder, a ver si arranco algunos votos para las generales, que éstos me tienen mucha manÃa, y más aquÃ, en territorio de derechas. ¿Fueron ellos los de los gritos del 12 de octubre? Ahora no me importarÃa que me gritaran: a ver si tengo menos frÃo. Las calles salmantinas cortadas, las farolas que rompen la oscuridad… Todos ellos vienen a verme ganar y perder. Preparados, listos, ¡ya!