Hace diez años que corro la San silvestre. De pequeño ya practicaba. Vengo de un pueblecito de montaña y para ir al cole y volver, cada dÃa hacia 10 kms.
Asà que, tengo un corazón fuerte y buenas piernas, pero, lo que me pone realmente es competir y sobre todo, ganar.
Siento la adrenalina recorriendo mi organismo desde antes de la salida. Habitualmente, me fijo para ver si percibo la misma ansiedad que yo debo transmitir. Creo que mi caso no es muy normal.
Recuerdo, en Madrid, un corredor keniata que salia justo al lado, con el que compartà casi toda la carrera, que después, se partÃa el culo de risa mirándome y señalándome con el dedo. Conversamos y me explicó que nunca antes se habÃa topado con un tipo tan estresado y de mirada mas extraviada. Aquel dÃa nos reÃmos mucho. Desde entonces somos grandes amigos.