27 DE DICIEMBRE DE 2026

Hace diez años que corro la San silvestre. De pequeño ya practicaba. Vengo de un pueblecito de montaña y para ir al cole y volver, cada día hacia 10 kms.
Así que, tengo un corazón fuerte y buenas piernas, pero, lo que me pone realmente es competir y sobre todo, ganar.
Siento la adrenalina recorriendo mi organismo desde antes de la salida. Habitualmente, me fijo para ver si percibo la misma ansiedad que yo debo transmitir. Creo que mi caso no es muy normal.
Recuerdo, en Madrid, un corredor keniata que salia justo al lado, con el que compartí casi toda la carrera, que después, se partía el culo de risa mirándome y señalándome con el dedo. Conversamos y me explicó que nunca antes se había topado con un tipo tan estresado y de mirada mas extraviada. Aquel día nos reímos mucho. Desde entonces somos grandes amigos.