27 DE DICIEMBRE DE 2026

Mil pulmones quemaban, notaba la boca seca y rígida. Tenía la cara fría como el hielo, áspera y dura. Mis piernas empezaban a quejarse, ardiendo por el esfuerzo. Con ese característico cosquilleo que recorre tus extremidades, como una ventisca de dolor que inunda cada músculo de tu cuerpo. Pero que soportas, porque es lo que tienes que hacer. Porque es lo que quieres hacer.

Reconozco que estos últimos meses no he preparado mi físico para la carrera, pero igualmente quería participar. Ya son 10 años los que no he fallado a la cita, acompañado por mi padre y mi hermana. Miraba a mi alrededor y veía la ilusión en el rostro de los participantes, dando lo mejor de sí para llegar a la meta victoriosos. Miré a mi hermana, con el disfraz de Blancanieves que siempre atesoraba para este día. Reí, tomé aire y corrí.