Javi me tiene preocupada. Ahora dice que ser mecánico está bien pero que lo que él realmente quiere es ser un atleta africano de élite. ¿Atleta africano? ¡¡Pero si nació aquÃ, en Salamanca!! Dice que todos los dÃas entrena para correr la San Silvestre de este año. Da tres o cuatro vueltas a la manzana antes de ir al taller, y ya se ha comprado unas superzapatillas, supercaras, que pesan menos de cien gramos y una camiseta biométrica de compresión. Le queda algo ajustada para sus noventa y tantos kilos, que no son precisamente de músculos, pero dice que en cuanto se quite de las tapas y de las cañas de cerveza conseguirá el peso adecuado. En la última media maratón que participó consiguió llegar a la meta. En que puesto no me lo dijo. Él está ilusionado y feliz. Y yo estoy muy preocupada.