27 DE DICIEMBRE DE 2026

Cuando coincidimos en la salida le dije que alguien como él no debería participar en La San Silvestre, ni como senior ni como veterano ni como nada. Contestó que había acordado con la organización que doblaría el circuito. Insistí en que estaban malinterpretando las políticas de integración. Me miró por encima del hombro y preguntó si tenía miedo a hacer el ridículo o solo era envidia de sus atributos. Contesté que aquella edición pasaría a la historia por ganarla un centauro, pero el caballo y sus atributos morirían cincuenta años antes que el hombre que tan orgulloso estaba de ellos.