Aunque llueva
-Aunque llueva, tengo que salir a correr.
-Pero vas a pillar un resfriado.- dijo el chico.
-Imposible. Correr sólo me sienta bien.
-SÃ, eso no hace falta que lo asegures: las pruebas son más que evidentes- dijo él, recorriendo el cuerpo de la chica de arriba abajo.
-Te equivocas: la parte de mi cuerpo que más se beneficia por correr, es mi cabeza. Cuando corro, desconecto de todo y sólo estoy centrada en los próximos cien metros, en la música que estoy escuchando, en el paisaje, en el aire que refresca mi cara, en el cambio en las gentes y en sus costumbres con las estaciones del año.
La chica siguió explicándose:
-La segunda parte de mi cuerpo que mejora, son los pulmones: cada vez respiro mejor y me canso menos. Y, por último, todo mi cuerpo, como muy bien has observado, sale beneficiado- rió divertida la chica.