27 DE DICIEMBRE DE 2026

Me tragué las cortinas. Me tragué la lámpara, el frigorífico, la cama. Me tragué los cuadros, los muebles, las plantas. Me tragué la pared. El techo. Me tragué la casa entera. Tragué hasta que no pude tragar más porque nada quedaba ya a mi alrededor. Entonces me levanté y, sin obstáculo a la vista, simplemente comencé a correr.