27 DE DICIEMBRE DE 2026

Caí. El suelo rompió mis rodillas cansadas. Hacía años que no sentía la sangre en mis piernas. Me recordó a la niñez. Miré hacia arriba, la meta estaba allí mismo, fuera de mi alcance. Hasta que alguien me levantó y me llevó hasta ella. Cada mísero y doloroso paso. Me dejó con una enfermera en cuanto cruzamos el arco, me sonrió, y nunca más volví a verle.