27 DE DICIEMBRE DE 2026

Es la hora.
Respiras hondo, y tu cuerpo se tensa. A tu izquierda tienes un joven fuerte, de músculos marcados, y mirada decidida. A tu derecha, otro muchacho, menos fuerte, pero con la mente tan concentrada que podría perfectamente estar buscando las respuestas a los enigmas del universo.
Y tú, también estás tú. Estás preparado.
¡Ya!
Tu cuerpo reacciona y comienza a moverse. Salamanca os mira expectante, con una sonrisa de oreja a oreja formada en el puente romano. Los hijos de Hércules compiten una vez más en sus calles, en su cuerpo.
No te preocupa quedarte rezagado. Tras de ti, hay más.
No te importa. Hay una cosa que es segura.
Ganes o pierdas, caigas o te levantes, sabes que hay una cosa que es inevitable. Sonríes, notando como incluso el suelo tiembla al ritmo de los latidos de vuestros corazones.
Hoy, en la carrera, todos seréis campeones.