27 DE DICIEMBRE DE 2026

La fecha de la carrera se acerca. Carlos acumula meses de preparación intensa en un año de altibajos sin rencor. Otro amanecer más, el hombre se levanta ágil, se despereza vigorosamente y prepara su desayuno energético, antes de calzar sus zapatillas. Él repite este ritual disciplinado diariamente para superar la adversidad.
El diagnóstico no es definitivo ni favorable. Antes de empeorar, Carlos resiste con espíritu deportista, forjado después de años de competición. Nada que no pueda remediar una voluntad inquebrantable. La fuerza del corazón le acompaña sin vacilar. No sucumbirá al desánimo, no se entregará a la desazón. Mientras sus piernas puedan correr, seguirá conquistando marcas, al menos para sí mismo.
A dos días de la carrera, sólo piensa en su padre. Después del calentamiento, se dispone a acelerar, fuerte, muy fuerte. «Por lo nuestro», se dice inspirando profundamente. El oxígeno recorre su cuerpo que ya vibra con doble expansión.