Mi sueño siempre ha sido el mismo, correr.
Una vez al año los veo pasar a través de la ventana de mi habitación, la música suena y ellos aparecen, algunos disfrazados de superhéroes o de personajes de películas, los gritos de la gente animándolos y los corredores tan felices… mientras que yo tan solo puedo observar.
Me gustaría ser uno de ellos, correr con ellos, correr tan rápido que ni siquiera el viento me pudiese pillar, conseguir dejar todos los problemas atrás y nunca volver a mirar detrás mío, correr tanto que mis piernas tiemblen y mis pies me supliquen detenerme por el dolor, pero siendo realistas eso solo será un sueño.
Mientras viva atrapado en esta cárcel con respaldo y dos ruedas, mientras que por más que les llame mis piernas nunca me contesten, tan solo será un sueño con el que puedo soñar.