CARRERA POPULAR
Te ajustas el dorsal pegado a la camiseta térmica. Eres uno más, pero sientes el cosquilleo único del 31 de diciembre. La Plaza Mayor de Salamanca es un torbellino de colores: ves disfraces absurdos, tutús, y gente riendo. Es la locura de la San Silvestre.
Suena el disparo y el frío se olvida. Al principio es esquivar, luego, encontrar tu ritmo. Sientes el aliento de la multitud en la Calle Toro, cada grito de ánimo es un empujón que no esperabas, un regalo.
No corres contra nadie, corres contigo. El valor no está en la velocidad, sino en la constancia, en saber que miles de personas comparten esta misma fatiga y alegría. Cruzas el Puente Romano, la meta está ahí. Levantas los brazos. No importa el tiempo, importa que lo has logrado. Te detienes, jadeante. Saborea el aplauso. Mañana empieza otro ciclo, pero esta victoria es hoy, aquí.