27 DE DICIEMBRE DE 2026

¡Corre, corre, no mires atrás! ¡Que sus vastas manos no te alcancen!, es el soliloquio que Andrea emite sin descanso. Con su dorsal número veinte, como los veinte años que ahora deja atrás, Andrea avanza por el recorrido, entre aplausos y vítores del público congregado, ella es sabedora de correr, aunque más bien de huir, hoy correrá pero sin miedo, por puro placer, por pura autoestima, por propia valía, para demostrar al mundo, aún más a ella misma, que es capaz, que ha tomado la mejor decisión, que rompe con el pasado, con ese monstruo que aniquila todas sus ilusiones y ensombrece su talento.
De pronto una excitación recorre toda la espina dorsal de Andrea haciéndola salir de su ensimismamiento, alcanza rápido el móvil, pincha en el enlace que le permite inscribirse en la treinta y ocho edición de la San Silvestre Salmantina, ¡Ahora sí, ya no hay vuelta atrás!