27 DE DICIEMBRE DE 2026

Extiendo el cable del altavoz hasta la puerta del balcón, abierto para todos, y listo para la carrera, como en los últimos años.
– ¡Ya le veo subir por Canalejas, dale al play! – grita nerviosa la amiga de mi madre.
Y con las primeras notas arrancan los aplausos al paso de los participantes.
Vuelvo a sentir la emoción y los nervios por un corredor, y por una carrera ya familiar gracias a ese mirador.
Ahora el balcón ya no se abre, y veo la carrera desde la acera, con la melodía en mis cascos.