27 DE DICIEMBRE DE 2026

La cinta de meta se arremolinó en torno a su estómago, provocándole un vómito leve antes de desmayarse. Cuando abrió los ojos, la madre hacía el sonido del avión-cuchara rumbo a su boca, mientras acariciaba la cicatriz que le cruzaba la cabeza. Una lavadora alumbrada por un fluorescente indeciso temblaba entre los aplausos del público. Laura Palmer llenaba la pequeña tele de la cocina y los fotógrafos de la prensa salmantina disparaban contra su cuerpo sudoroso e inerte en el asfalto. Los pies cansados del padre entraban por la puerta y la megafonía anunciaba los ganadores de la prueba. Con la cola desencajada, Toby ladró tres veces y la sirena de la ambulancia fue un rumor creciente. Sonó el teléfono y cuando la madre habló con el doctor, el sonido del desfibrilador fue una risa de alivio entre los demás corredores. El tumor había sido extirpado. Ganó su primera carrera.