a.m. es un amanecer lluvioso y frÃo, mis cobijas cálidas me detenÃan aquella mañana, pero una vez mas las dejo vencidas y cumplo con mi rutina diaria, entrenar, junto con mis dos inseparables amigas, llevamos mucho tiempo los tres; y quiero intentar ganarme una vez mas la “SAN SILVESTRE SALMANTINAâ€.
El dÃa tan esperado llego, me dirijo a la salida, mi corazón se acelera, pero me tranquilizo … en la meta la muchedumbre me alienta ¡Animo,! Animo ! un poco mas; de pronto me veo en el piso, jadeante, sudoroso, miro a mi alrededor y la gente ya las sujeta fuertemente son las culpables, ellas lo derribaron, gritan; y me las acercan, Entonces las golpeo con el ultimo esfuerzo que me queda. las miro inertes, justo antes de cruzar la meta. Sentado y ya calmado, una reflexión llega a mi mente. ¿ Ahora como hago para comprar unas muletas nuevas?