27 DE DICIEMBRE DE 2026

Mi fin de año empieza el 28 de diciembre. Como cada año por esas fechas, cumplo con la tradición, recorriendo las calles salmantinas entre personas animadamente disfrazadas, corredores en familia, palabras de aliento de animadores desconocidos y un viento gélido que de vez en cuando roza suavemente mi cara. Concentrado en la carrera, apenas distingo caras, veo puntos de colores salpicados por los monumentos que dejamos a uno y otro lado. No hay codazos ni zancadillas, si tropiezas sabes que alguien va a echarte una mano, que lo importante no es ser el más rápido ni adelantar a otros, sino disfrutar de la San Silvestre. El cronómetro marca mi tiempo, pero no es el final, continúa a lo largo del año, en cada zancada, en cada entrenamiento en soledad, en cada cita con el atletismo, mi pasión, mi vida. Feliz año nuevo, queda mucho por correr.