27 DE DICIEMBRE DE 2026

En la línea de salida se encontraba un tal fray Luis que decía a unos jóvenes participantes: «Como corríamos ayer…». Un antiguo rector de Universidad, de nombre Miguel, se encaró a un extraño tipo que llevaba un parche en uno de sus ojos, para espetarle: «Correréis, pero no convenceréis». Un escritor enjuto, que batalló en Lepanto, le manifestaba a una chiquilla: «Advierte, hija mía, que estás en la San Silvestre de Salamanca, que es llamada en todo el mundo la madre de las carreras». Alguien opinó que quizá la prueba estuviese amañada, a lo que otro alguien señaló: «Eso es imposible, puesto que lo que la naturaleza no da, la San Silvestre salmantina no otorga». Un año más me encuentro en el paseo de San Antonio para participar en esta carrera, junto a las sombras de ilustres personajes de todos los tiempos que por esta hermosa ciudad pasaron.