27 DE DICIEMBRE DE 2026

Llegar a lo más alto, ser el primero, ser mejor que los demás. Un metro más, un segundo, otro paso, un último sprint antes de levantar los puños.
Ganar. La gloria. Ver que tu esfuerzo, quizá de años, tiene recompensa. Llueven las alabanzas, el confeti, las palmadas en la espalda, las palabras que te elogian.
Perder. El fracaso. Quedarte pensando en lo que falló: si acelerara más en aquella curva; si me hubiese hidratado mejor; si hubiese dosificado mejor mis fuerzas… si… si… Ni la plata ni el bronce te consuelan.
Solo una razón por la cual volverás a participar en la próxima carrera: porque no te cabe en la cabeza otra cosa más que competir.