He ido mejorando mis marcas cada año en la San Silvestre Salmantina. He competido en las ocho ediciones anteriores. Desde que comienza el otoño, no dejo de entrenar ni un solo dÃa. El año pasado confiaba en ganar, pero alguien que no habÃa participado nunca se alzó con el triunfo. Cuando terminó la prueba y finalizaron las celebraciones, me acerqué a él, le felicité caballerosamente y le pedà que me explicara la técnica que habÃa utilizado. “Muy sencillo –me dijo–. Entrenaba con la fórmula del cangrejo, es decir, corriendo hacia atrás y mejorando mis marcas en esa dirección. Hoy solo he tenido que cambiar el chip mental y utilizar la descompresión, el retroceso, puedes llamarlo efecto muelle o efecto rebote, como quierasâ€. Me he vuelto de espaldas y le he estrechado la mano con la izquierda.