27 DE DICIEMBRE DE 2026

He ido mejorando mis marcas cada año en la San Silvestre Salmantina. He competido en las ocho ediciones anteriores. Desde que comienza el otoño, no dejo de entrenar ni un solo día. El año pasado confiaba en ganar, pero alguien que no había participado nunca se alzó con el triunfo. Cuando terminó la prueba y finalizaron las celebraciones, me acerqué a él, le felicité caballerosamente y le pedí que me explicara la técnica que había utilizado. “Muy sencillo –me dijo–. Entrenaba con la fórmula del cangrejo, es decir, corriendo hacia atrás y mejorando mis marcas en esa dirección. Hoy solo he tenido que cambiar el chip mental y utilizar la descompresión, el retroceso, puedes llamarlo efecto muelle o efecto rebote, como quieras”. Me he vuelto de espaldas y le he estrechado la mano con la izquierda.