27 DE DICIEMBRE DE 2026

Estaba nerviosa. Era la primera vez que iba a correr una distancia de 10km y además en su querida Salamanca.
Esa noche durmió regular y se levantó con esos nervios característicos que acompañan a cualquier carrera.
Cogieron el coche temprano y llegaron a la ciudad con tiempo para tomarse un café y disfrutar del ambiente que hay en la San silvestre salmantina.
Ya llegaba la hora y había que irse colocando en la calle que te tocaba, ibas conociendo gente mientras esperabas y de repente dieron la salida. Uauuu qué subidón, el corazón empieza a palpitar más deprisa y las piernas ya quieren arrancar.
10 km de risas, de compañerismo, de esas calles llenas de gente, de amigos, de disfraces, de sufrimiento.
Y al fin cruzas esa meta y qué bonito cuándo una sonrisa dice más que un millón de palabras.