27 DE DICIEMBRE DE 2026

El amor irrumpió con fuerza inusitada en su desprevenido corazón, cuando apareció ella, su bello cuerpo moreno se estiraba y de su pelo de ala de cuervo escapaban algunas gotitas de sudor. Cuando se produjo la salida en la San Silvestre, el se pegó a su lado, sincronizando sus zancadas y sus latidos de corazón.
Durante innumerables San Silvestres, se repitió el ritual; pero él nunca se atrvió a decirle nada a tan perfecta Venus. Y tuvo su ocasión cuando ella sufrió un esquince, pero el dudó unos instantes y otro Adonis se adelantó a ayudarla. Nunca sospechó que ella también estaba enamorada de él, que siempre se ponía a su lado y, que aquel esquince fue simulado.
Se perdieron la pista por mucho tiempo. Volvieron a encontrarse por última vez en el túnel de luz, entonces comprendieron, y ambos, felices, corrieron la definitiva San Silvestre hacia la eternidad.