27 DE DICIEMBRE DE 2026

«Corre». Eso hago. «Más rápido». Lo intento. «Hazlo».
Toda mi vida. Toda mi vida para este momento. «Corre más rápido».
¿Acaso esta japonesa cree que es mejor que yo? ¡JÁ! Aceleré el paso y la rebasé.
La alemana. Iba liderando la carrera. Podía ver su cola de caballo moviéndose de un lado a otro, como burlándose de mí. Todos hablan de ella. Dicen que tiene las aptitudes para romper el record olímpico femenino.
No lo creo.
Como si me hubieran inyectado adrenalina salve la distancia que me separaba de aquella coleta que se bamboleaba cínicamente. El que ríe de ultimo ríe mejor.
«Corre más rápido».
Ahora yo lideraba la carrera y mis dos aceleramientos anteriores me cobraban la cuenta. Era la líder pero por cada paso me sentía incapaz de dar el siguiente. Sin embargo continué.
«Sigue corriendo».
Tres zancadas.
Dos zancadas.
Una zancada.
Los gritos del público.
Gané.