27 DE DICIEMBRE DE 2026

Como todas las mañanas salí a correr a las siete, me preparaba para el próximo maratón. Al empezar la segunda vuelta al parque me di cuenta que un hombre, se incorporaba a la carrera, giré y no distinguí su cara. No le tomé importancia, me detuve a beber agua, él hizo lo mismo, cuando empecé a correr, él también, volví a detenerme y me imitó, pronto me di cuenta de que copiaba cada uno de mis movimientos. Me di la vuelta de inmediato, él también, ahora yo corría a sus espaldas, pero seguía imitando mis movimientos aunque no era capaz de verme, intenté alcanzarlo y él aumentó su velocidad al igual que la mía. Caí por accidente, cuando levanté la cabeza él estaba ahí tendiéndome su mano, lo reconocí de inmediato, el maratón anterior no me detuve a ayudarlo y me quedé con su lugar en el pódium.