27 DE DICIEMBRE DE 2026

Hoy he vuelto, han pasado 20 años desde que me fui de nuestra pequeña Roma. Primero a Londres para aprender inglés que no hiciera reírse a las chicas de intercambio. Con soltura me planté en los USA y allí hice familia en San Francisco. Y seguimos corriendo, como Sebas, Guille y los otros. Te hubiera gustado verlos cada uno igual que cuando éramos inseparables en la Facultad, bebiéndonos la vida a tragos en la calle Van Dyck. Tú te quedaste, no anhelaste correr en Nueva York, ni ser un gran directivo en Madrid. Te quedaste con Luisa a correr nuestra San Silvestre cada año. Hasta el año pasado que te apagó tan rápido que no pudimos ni despedirnos. Mañana hemos venido todos, para decirte adiós en el puente romano. Más gordos, en maillots demasiado ajustados, y sé que estarás entre nosotros, que llegarás el primero, como siempre has hecho.