27 DE DICIEMBRE DE 2026

Y es que, al fin y al cabo la vida se ha convertido en una carrera a contrarreloj en la que sabemos a ciencia cierta que no vamos a poder ganar. Y aún así lo bonito es que seguimos corriendo, porque correr te libera, despejándote la mente y permitiéndote así avanzar. Como en la vida, a veces hay cuestas arriba, pero al final aprendes que “no es una cuesta, sino un culo duro”. Creo que siempre hay que ver el lado bueno de las cosas, como la fuerza de voluntad de todas esas personas que acuden a la carrera para animarte mientras corres cuando podrían quedarse en su casa calentitos viendo la típica película de domingo. Eso sí que da fuerzas; eso y ver a la humanidad en constante movimiento, sintiendo que, aunque sea por una vez al año, el mundo se mueve y tú con él.