Corre por ti.
Es cierto. Tiene frÃo, estás cansado, las piernas son como piedras y no dejas de mirar incesantemente el reloj. Comienzan pronto los nervios de este último dÃa. Ya mañana, emprenderás nuevos retos y afrontarás otras mil batallas.
Pero sólo tienes que salir y dejar atrás el caos, las derrotas, las tristezas y las lágrimas que te han azotado este año. Y disfrutar de este momento, sentir el ánimo de la gente en las calles, notar la fuerza de tu corazón. Y cómo percibes la alegrÃa de quienes te quieren.
SÃ, es una carrera, aunque no una más. Es en la que comenzarás tu lucha por la felicidad.
Has sufrido durante el recorrido, mas ahà tienes la meta, tu meta. Sabes que puedes cambiar el final, y sonrÃes mientras cruzas el arco.